Advertisement

De Medellín al cielo: estudiantes de la UNAL llevan tecnología aeroespacial colombiana a Brasil

Etherea, integrado por 22 estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, es el único equipo colombiano habilitado para lanzar su cohete en el Desafío Espacial Latinoamericano.

Tres años de investigación, diseño y trabajo interdisciplinario están a punto de ponerse a prueba en Brasil. Etherea, un equipo conformado por 22 estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, logró superar las exigencias técnicas y de seguridad del Desafío Espacial Latinoamericano y se convirtió en el único grupo colombiano habilitado para realizar un lanzamiento durante esta competencia internacional de cohetería experimental.

El certamen se desarrolla en Iacanga, estado de São Paulo, y reúne equipos de diferentes países en desafíos relacionados con cohetes, satélites y módulos de aterrizaje. La séptima edición se realiza del 2 al 5 de septiembre y representa para Etherea su primera experiencia internacional.

Un cohete y un satélite, el desafío colombiano

La propuesta de los estudiantes contempla dos misiones. La primera está centrada en un cohete diseñado para alcanzar un apogeo de tres kilómetros de altura, equipado con un sistema de recuperación mediante dos paracaídas.

La segunda corresponde a un satélite integrado en el cohete, desarrollado para medir variables como la temperatura interna y externa, la altitud y la ubicación mediante GPS.

El proyecto reúne conocimientos de matemáticas, física, ingeniería y gestión, áreas que los estudiantes han integrado durante tres años de trabajo para llevar la iniciativa desde las aulas hasta una competencia internacional.

Pero además de construir el cohete y desarrollar el satélite, el equipo tuvo que demostrar que podía realizar sus operaciones bajo estrictos parámetros de seguridad.

Un protocolo de seguridad de casi 100 páginas

Uno de los principales desarrollos de Etherea fue la elaboración de un protocolo de seguridad de cerca de 100 páginas, construido durante un año para establecer procedimientos específicos relacionados con la práctica de la cohetería experimental bajo condiciones controladas.

El documento contó con el acompañamiento de especialistas y organizaciones vinculadas con el sector aeroespacial, entre ellas la Fuerza Aérea Colombiana y la Asociación Colombiana de Mujeres en el Espacio, además de personas con experiencia en competencias de este tipo.

Para Valeria Herrera Giraldo, líder general de Etherea, este proceso se convirtió en uno de los mayores aprendizajes del proyecto.

“Nos llevó un año completo en hacer un protocolo de seguridad con todos los pasos y que todas las personas entendieran que estamos haciendo las cosas bien y nos admiraron por eso. De hecho, fuimos el mejor protocolo de seguridad que hay en toda la competencia”.

El cumplimiento de estos requisitos fue determinante para que el equipo pudiera avanzar hasta la fase de lanzamiento.

Tres años contra las dificultades

El camino hasta Brasil estuvo marcado también por dificultades. Etherea tuvo que enfrentar limitaciones para acceder a financiación, equipos, laboratorios y espacios adecuados para realizar las pruebas.

Los estudiantes tuvieron que gestionar apoyos dentro y fuera de la Universidad para obtener los recursos necesarios y continuar con la construcción y evaluación de sus desarrollos.

A pesar de los obstáculos, el equipo mantuvo el proyecto en marcha hasta completar los requisitos establecidos por la competencia.

“Para nosotros fue un reto llegar a eso, porque además de lo administrativo es evaluar, prueba y error, saber qué podemos hacer, qué no podemos hacer y darle los pasos necesarios para llegar al despegue”, explicó Herrera.

El docente Alejandro Fula, ingeniero mecánico con formación en el área aeroespacial y uno de los profesores que acompaña al grupo, destacó la perseverancia de los estudiantes.

“Los muchachos han dado lo que han tenido, no es el mismo grupo del 2023, es un grupo que se reconstruye de sus cenizas. Cada puerta que se abría se cerraba en cuatro, pero ellos siguieron trabajando y eso permitió que hoy estén aquí, representando a la UNAL”.

El equipo también cuenta con el acompañamiento de los profesores Carlos Sánchez, de Ingeniería Química; Juan Mesa y Alejandro Toro, quienes han contribuido desde diferentes áreas al desarrollo del proyecto.

Una experiencia que busca ir más lejos

La participación en Brasil no representa únicamente la oportunidad de poner a prueba el cohete y el satélite. Para los estudiantes, también es un espacio de aprendizaje e intercambio con otros grupos que desarrollan proyectos de tecnología aeroespacial.

Durante la competencia, Etherea ha tenido la oportunidad de conocer especialmente el trabajo de equipos brasileños, algunos de ellos vinculados a programas universitarios especializados en ingeniería aeroespacial.

La meta es continuar el proyecto después de esta experiencia y fortalecer sus desarrollos.

“La idea es seguir el proyecto y mejorar en todo lo que necesitemos. Es la primera vez que venimos acá y queremos volver a esta competencia; además, estamos mirando otras competencias como las de la NASA”, señaló Valeria Herrera.

Para el profesor Fula, iniciativas como Etherea permiten demostrar que los conocimientos adquiridos en la universidad pueden convertirse en soluciones y proyectos concretos de alto nivel tecnológico.

La participación en el Desafío Espacial Latinoamericano constituye así un nuevo punto de partida para estos estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia: tres años de trabajo que ahora miran hacia el cielo y que buscan abrir camino para que la cohetería experimental y el desarrollo aeroespacial también tengan un espacio cada vez mayor en Colombia.