JORGE CAICEDO ZAMORANO
Por: Adolfo León Flórez Vergara, Don Fito
A Jorge Caicedo Zamorano, lo conocí en una mañana del verano del 78. Ambos no mayores de 25 años. Mi hermano Eleazar, abogado y en esa época inspector de policía de los corregimientos de Zamorano y La Pampa, él, le había mencionado sobre mi existencia y residencia, en ciudad de Panamá, una metrópoli pequeña en esa época, hoy, la capital de la República de Panamá, es otra ciudad con rascacielos, metro y otras ventajas de ciudad del futuro.
Tuve varias experiencias en mi vida a razón de trabajar para la cadena de radio panameña, La Exitosa, también pequeña en comparación de lo que era desde esa época la primera cadena radial Caracol, a la que admiraban los panameños y la razón por la qué me habían aceptado como operador de audio, un año antes de encontrarme con Caicedo Zamorano. Con el carné que me habían entregado en la emisora radio Pinta de Palmira, radio Pinta y La Voz del Paraíso fueron los dos nombres de la frecuencia 1.470 de frecuencia de amplitud modulada y la primera de Palmira afiliada a la cadena Caracol; conservaba en aquel entonces el carné de Caracol radio y solamente dejar que el locutor que se encontraba en cabina viera esa acreditación, vasto, para ofrecerme ingresar a la cabina, de la matriz de la cadena Exitosa.
Pasados varios días me ofrecieron la posibilidad de reemplazar a un operador de audio que se retiraba de esa empresa radial panameña. Cuando llegué a esa parte de lo que alguna vez fue Colombia. un oyente de la época, al conocer que yo era colombiano, me contacto para asegurarme con las dos cédulas en la mano, una de Panamá y otra colombiana, que él también había sido colombiano, y qué en ese momento era orgullosamente panameño; fruto del tratado y acuerdo entre Panamá y Estados Unidos para la construcción del Canal de Panamá que se firmó el 18 de noviembre de 1903 y que propicio la separación de Panamá en esa época cuando era departamento de Colombia. Soy concejal de Palmira, me dijo Jorge Caicedo, el entonces edil de la Villa de Las Palmas, al estrechar mi mano. He tenido muy pocas veces la oportunidad de dialogar con el líder y mentor de la organización política con mayor vigencia en Palmira, aquella vez, cuando trabajaba en el Grupo Radial Colombiano, y el día del sepelio de la madre del actual alcalde de Palmira, Víctor Manuel Ramos. La Nueva Generación Caicedista es el fruto de lo que alguna vez se llamó en otros tiempos Becerrismo, creado por una figura resplandeciente de nuestra política local, Manuel Francisco Becerra Barney, ex gobernador, parlamentario, ministro y contralor general de la nación.
La figura de Jorge Caicedo, supera cualquier acción política conocida, ha tenido el poder para ser elegido en cualquier cargo de elección popular o administrativo, por conservar la unión y presencia política de la región y sobre todo local en Palmira, su influencia trasciende su presencia pública y se extiende a lo largo de décadas, es influyente en las decisiones políticas y electorales de la región.
Su habilidad para mantener una red de aliados y lealtades está fundamentada según la clase política vallecaucana en honrar los compromisos, la palabra y la amistad. Palmira ha tenido figuras de relevancia, Antonio Kuri Kuri, parlamentario y senador, Raúl Orejuela Bueno, ex gobernador, senador, ministro de salud, designado presidencial, creó la organización conocida como el orejuelismo, Miguel Motoa Kuri, llamada también motoismo, fue elegido para el Congreso y la alcaldía de Palmira y cargos administrativos posiblemente sin la importancia y capacidad de control de Jorge. Ninguna otra figura conocida ha abandonado toda presencia en el escenario político como el cuñado de la gobernadora del Valle del Cauca.
Carlos Holmes Trujillo Miranda, Gustavo Balcázar Monzón, Carlos Holguín Sardi, German Villegas Villegas, ninguno de estos dirigentes comarcanos ha logrado sostener la habilidad del dirigente palmirano, con varias alcaldías en el departamento; se puede asegurar que la única ausencia de poder político se encuentra en la alcaldía de Santiago de Cali.
Norma Constanza Hurtado Sánchez y Juan Carlos Garcés Rojas, podrán dormir tranquilos, pues no tendrán el fantasma del dirigente para las elecciones del 2026, por varias razones, una de ellas es el trote semanal de ida y vuelta a las sesiones en la capital del país, las intensas jornadas nocturnas de los debates parlamentario, el cuidado de la salud que los mayores de edad debemos tener en esta dorada edad y el permanente cuidado a la cohesión y disciplina de las aspiraciones de futuras figuras del partido de la U, sobre todo las de los palmiranos que van floreciendo en la política.